CONTACTO

 

DIRECCIÓN

Edificio IWER

C/Artica, 30

Puertas 4 A y 4 B

Zona U2 | Primera planta | Oficina 5

31014 PAMPLONA

TELÉFONO

+34 611650815

EMAIL

info@charcodelocos.com

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​© 2019 por Charcodelocos Yoga Shala | Política de privacidad | Términos y condiciones

NUEVA SESIÓN DE YOGA NIDRA

20 de diciembre · 19.00 - 20.00 h.

DESCUBRE EL YOGA DEL SUEÑO 

HORARIOS

Por la mañana o por la tarde. De lunes a jueves. Elige el horario que mejor se adapta a tu rutina.

CLASES

Clases suaves, dinámicas o cañeras. Tienes tres opciones, según tu nivel o tus objetivos.

PRECIOS

Elige entre tres tipos de bonos o las clases sueltas. Todas las tarifas están pensadas para adaptarse a tu estilo de vida. 

LA LEY DEL CHARCO

¿Cómo funciona? ¿Cómo se reserva? ¿Y los pagos? ¿Qué necesitas saber antes de venir al Charco?

 

LA SHALA

¿Por qué Charcodelocos? Es LA PREGUNTA. Siempre. Y ojalá tuviese una bonita historia para responder, pero la realidad es que me brotó de dentro sin pensar mucho hace un puñado de años, en mi época universitaria; tenía que crear un nombre para mi blog en una asignatura y tras un par de minutos, no más, resonó en mi cabeza y ¡tachán! Desde entonces Charcodelocos ha sido mi alter ego en las redes sociales, porque suena bien, para qué nos vamos a engañar;  y, ahora, es el nombre de mi querida shala de yoga. Porque no podía ser de otra manera, porque el tiempo me ha mostrado que aquello que nació de manera natural, casi innata, tenía una razón que ahora comprendo: es mi esencia, el término que nos define a mí y a mi manera de entender la vida.

¿Por qué shala con 'h'? Es la otra gran pregunta. Pues, bien, porque así se denomina en sánscrito al espacio en el que se practica yoga.

Ok. ¿Y todo junto? También tengo la respuesta. Charcodelocos Yoga Shala es un lugar para saltar y bucear en tu interior al mismo tiempo que te empapas de la enriquecedora personalidad del resto de gotas que conforman este espacio. Se trata de un rincón enclavado en la bella Pamplona en el que pausar la rutina para desempolvar y pulir las herramientas que albergamos en nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro espíritu y, con ellas, retomar la vida de manera más consciente y plena. Es un lugar al que tú llegas siendo una gota a la deriva en un mundo que gira a un ritmo frenético y terminas formando parte de un charco variopinto, en calma, profundo e intenso; en el que aflora tu esencia más pura, tu equilibrada locura.

Puedes encontrarme y unirte a mí en el Edificio Iwer -más conocido como 'Fábrica de Sedas de la Rochapea'-. Accede por las puertas 4A y 4B, que se encuentran justo donde la torre del reloj, en la calle Artica. Habrá carteles guiando tu camino, pero si quieres explorar por tu cuenta: sube las primeras escaleras que te encuentres, busca la zona U2 y la oficina número 5. ¡Ahí te espero!

VESTUARIO Y BAÑOS

Hay una zona en la que puedes cambiarte de ropa y dejar tus cosas. Se trata de un espacio mixto.

También hay un baño de mujeres y otro de hombres a la entrada de la shala.

MATERIAL

En la shala dispones de todo el material que necesitas para la práctica de yoga: esterillas, bloques, cinturones y mantas. 

No obstante, siéntete libre de usar tu propio equipo.

LA 'SHALITA DE DESPUÉS'

Tómate un té o un café, charla con tus compañeros u hojea un buen libro en nuestro rinconcito ideado para mantener la buena energía tras la práctica.

UBICACIÓN

Edificio IWER

Entrada por c/Artica

Puertas 4 A y 4 B

1ª planta | Oficina 5

PAMPLONA

 

Parking gratuito, paradas de autobús en la puerta y carril bici en las inmediaciones.

 

ESTA SOY YO

¡HOLA, SOY SAIOA -O SAYOGUI-!

Qué difícil esto de escribir sobre una misma, oiga. Pero qué difícil. Hasta para mí, que amo juntar letras incluso más que el yoga. Sí, más. Quizá esto sea, entonces, lo primero que deba contarte. Hasta que empecé a interesarme por la esterilla, la mejor manera que conocía de relacionarme con mi universo interno y con los demás era vomitando palabras sobre una hoja en blanco. Leerme era el modo más efectivo para conocerme.

 

Por eso tuve claro que el Periodismo era mi profesión, aquello a lo que quería dedicarme, de lo que quería vivir. Y así ha sido, de hecho, durante 8 años. Pero mamá India decidió en 2018 invitarme a descubrirme de verdad; a revelarme que existe una forma más bonita de relacionarme conmigo misma, con el mundo en el que vivo y con los demás; y que potencia mi esencia más pura. Así me convertí en Sayogui. Y qué bien. Yo ya practicaba yoga desde hacía un par de años, pero la vida se me puso difícil entonces, no encontraba mi lugar, me había perdido, había tropezado y caído. Y me levanté allí, a los pies del Himalaya.

 

Vi la oportunidad y lo tuve claro: compré los vuelos que me llevarían a Rishikesh -al norte de India y a orillas del Ganges-, hice el maletón para un mes y me fui a exprimir la experiencia. Y vaya zumos ricos que hice, repletos de gente bella que se convirtió en familia, de conocimiento yóguico tradicional, de prácticas sanadoras, de baños en el río sagrado, de alguna pequeña cornada vacuna y robos moniles. En fin, que regresé a mi Pamplona sintiéndome más Saioa que nunca y con una formación en hatha y asthanga vinyasa de 200 horas en Rishikul YogShala.

 

Cuando pisé de nuevo la redacción en la que trabajaba, comprendí que ya no era mi lugar, que mi pasión estaba en otra parte. Además, casi al mismo tiempo, la vida -que es muy lista y esperó a que estuviese bien preparada- me puso delante a la persona indicada para seguir viajando por los años y por el mundo. Todo cobró sentido. Así que, aunque sigo amando escribir, aposté en 2019 por renunciar a lo que era para vivir alineada con lo que soy. Soy Saioa. Soy Sayogui. Encantada de conocerte.